En la tercera ronda de clasificación para el Mundial de 2026, las selecciones de Bolivia y Brasil se enfrentaron en un partido decisivo. Para Bolivia, este encuentro supuso una oportunidad de mantener vivas sus esperanzas de pasar a la repesca y seguir luchando por clasificarse para la fase final. La selección de Brasil ya se había asegurado su lugar en el Mundial y llegaba a este partido tras una exitosa campaña. La altitud sobre el nivel del mar, el apretado calendario de partidos y las tareas tácticas dieron al partido un especial interés.
Desarrollo del partido:
El partido se disputó en el estadio de El Alto, a más de cuatro mil metros de altitud. Desde los primeros minutos, los locales tomaron la iniciativa e intentaron imponer un pressing rápido. Los brasileños se fueron metiendo poco a poco en el partido, pero debido a la escasez de oxígeno y a la alta intensidad, los bolivianos se encontraban más a menudo en ataque. Los locales crearon la primera ocasión realmente peligrosa en el minuto quince, pero el remate no fue preciso. Brasil intentó organizar ataques por las bandas, pero no logró culminarlos con disparos a puerta.

El momento clave del partido se produjo en el minuto 38. El defensa de la selección brasileña cometió un error en el centro del campo y se vio obligado a detener la internada del rival con una falta dentro del área. El árbitro, tras consultar el sistema de videoasistencia, pitó penalti. En el minuto 39, el mediocampista de la selección boliviana Miguel Terceros se acercó al punto de penalti y envió el balón con seguridad a la red. El gol fue el primero y único del partido. Los jugadores bolivianos recibieron una dosis extra de confianza, mientras que los brasileños sintieron la presión del rival.
En la segunda parte, el equipo brasileño intentó darle la vuelta al partido. El entrenador realizó una serie de sustituciones, dando entrada a jugadores frescos en la línea de ataque. A pesar del control del balón y de los intentos de ataque, los brasileños no lograron crear ocasiones realmente peligrosas ante la portería rival. Los bolivianos se defendieron con inteligencia, cerrando las zonas y no permitiendo que los visitantes desarrollaran sus rápidas combinaciones. Los brasileños intentaron disparar desde lejos, pero el portero local los atajó con seguridad. Al final del partido, Bolivia tuvo sus oportunidades de aumentar la ventaja, pero la ejecución falló.
Resultado del partido:
El pitido final selló la victoria de Bolivia por 1-0. Esta victoria permitió a los locales afianzar su posición en la tabla y mantener sus opciones de participar en los partidos intercontinentales de repesca. Para la selección de Brasil, este resultado fue un desagradable colofón a la fase de clasificación, aunque el equipo ya se había asegurado su lugar en el Mundial.







Deja una respuesta